Siempre he sido de la opinión que a la hora de elegir el sofá que reinará en nuestro salón no debemos escatimar en el presupuesto, es mejor ahorrar en cualquier otro artículo, ya que representa el centro neurálgico de nuestro hogar.

Más allá de su importancia decorativa en la ambientación del salón, este mueble soporta y atrae a todos los miembros de la familia y, por supuesto, a los invitados, no se trata de un artículo más de nuestra casa, es mucho más.  Por esta razón, su elección se convierte en una decisión importante para la que conviene estar muy bien informado.

 

" LAS MEDIDAS IDEALES PARA TU SOFÁ"

 

Si tu sofá va a tener, sobre todo un fin decorativo puedes apostar por materiales menos resistentes, aunque elegantes o de diseño, pero si, por el contrario, va a tener un uso más cotidiano es mejor dirigir tu compra a un sofá con materiales resistentes y duraderos, sobre todo si tienes niños.

 

Lo primero que debes decidir es la medida más adecuada para tu sofá, para ello tienes que tener en cuenta dónde vas a colocarlo. Si tu salón dispone de pocos metros elige piezas ligeras con poco fondo y con patitas altas, para que den más amplitud. Si, por el contrario, dispones de espacio elige sofás de rinconera o chaiselongue, ya que son más prácticos que los 3+2.

 

 

"ELIGE UN BUEN SOFÁ, LA COMODIDAD ANTE TODO"

 

Ahora que ya tienes claras las dimensiones que necesitas, tendrás que elegir qué presupuesto vas a destinar a la compra del sofá, la relación calidad-precio no siempre va de la mano, solemos elegirlo por el diseño y por la comodidad de la sentada, pero no sabemos cómo es por dentro y, éstas son unas cuestiones muy a tener en cuenta. El armazón se realiza, normalmente, de madera de pino sin nudos para hacerlo más resitente, ya que la madera suele romperse por éstos. Existen también las estructura metálicas, pero suelen usarse en sofás-cama o en los tipos relax. Un sofá con una armazón de madera es lo más común, pues es fácil de trabajar y otorga a la estructura una gran resistencia. Las estructuras se pueden reforzar gracias a la utilización de paneles de partículas o a la utilización de diferentes grosores en la madera. Soy de la opinión que un sofá que pesa, es buen sofá, no siempre se puede generalizar, pero es muy importante conocer las "tripas" de nuestro sofá y un buen medidor para saber si lo que compramos es bueno, es el peso.

 

"TEN EN CUENTA LOS DETALLES"

 

Otro factor muy importe a la hora de elegir es el tipo de asiento y en este tema existe un gran desconocimiento, hay personas que me preguntan, ¿que es mejor, asientos con cincha o con muelles en zig-zag? y les contesto:  " los dos sistemas son buenos, pero si el fabricante es bueno". Siempre recomiendo el sistema con el que estéis más cómodos. Hoy en día los dos sistemas son aptos para la fabricación de buenos asientos, pero aquí entran en juego… NUESTROS GUSTOS, cada sistema tiene unas propiedades diferentes, unos proporcionan una sentada más suave y otros proporcionan una sentada más firme. Lo mismo sucede con los compuestos de los asientos, algunos incorporan viscoelástica, que nos aporta una adaptación muy confortable,  y otros HR de diferentes densidades, más firmes o más blandas.  Sigo pensando que tenemos que probar las diferentes sentadas y decantarnos por la que más nos guste.

 

Otra característica que incluyen hoy en día los fabricantes de sofás son los mecanísmos, asientos extraíbles o asientos motorizados. En el primero de los casos, es aconsejable no sacar las guías del todo, para no forzarlas y doblar el borde del asiento, es mejor dejar unos centímetros metidos. El motor para convertir un sofá en un sillón relax es la opción más valorada hoy en día, pero siempre cabe la duda: ¿y si se estropea?, os aseguro, después de muchos años vendiendo sofás, que éstos son los que menos problemas suelen dar. Tanto si el mecanismo es manual como eléctrico ten en cuenta que sea de “pared cero”, que se desplace hacia delante, sin necesidad de retirar tu sofá de la pared, evitando así las rozaduras.

 

"UN SOFÁ ES ALGO MÁS QUE UN SITIO DONDE SENTARSE"

 

Una vez elegido el tipo de sofá, teniendo en cuenta la medida y su distribución, tómate tu tiempo para probar los diferentes modelos, siéntate de distintas maneras, "como si estuvieras en tu casa”. Para asegurarte de su comodidad, el sofá debe cumplir unas condiciones básicas:

- Las caderas deben quedar a la altura de las rodillas, nunca más hundidas, para que no te cueste levantarte.

- Cuando apoyes la espalda contra el respaldo, debes poder apoyar los pies en el suelo.

- El respaldo debe protegerte bien los riñones, para evitar que el cuerpo se deslice hacia abajo.

- El borde del asiento no debe presionarte la parte posterior de las rodillas.

- El reposabrazos tendrá que estar a la altura del codo para poder apoyar el brazo.

 

Ahora que ya tenemos claras las condiciones básicas de comodidad y conocemos los distintos tipos de interiores, debemos elegir el material del relleno, pero, ¿cúal es el mejor?. Existen muy buenas opciones como son la viscoelástica o la espuma de poliuretano (HR), que tiene una gran resistencia y durabilidad, además se deforma poco. Los respaldos suelen ser de fibra hueca siliconada de alta recuperación o de espuma HR. De cualquier forma, debemos tener en cuenta que el sofá irá adaptándose a nuestro cuerpo, con el tiempo irá ganando comodidad, pero también se irá desgastando, por lo que se aconseja cambiar los rellenos de espuma cada 5 o 6 años para recuperar la densidad y no perder la comodidad.

 

"ELIJE EL ESTILO QUE MÁS TE VA"

 

Y por último, la elección más difícil, "el tejido". A efectos prácticos es preferible que el sofá sea desenfundable por cremalleras, porque facilitan mucho la limpieza, y decantarse por tapicerías Aqua Clean, que cuentan con una amplia variedad de texturas y colores y que se lavan solo con agua, ya que facilitan el mantenimiento y se conservan mucho más tiempo como nuevas, aunque son algo más caras que los tejidos de algodón o chenilla, otro día dedicaré un post a este tipo de tejidos antimanchas, ya que creo que es un tema bastante interesante.  La piel también suele ser una de las opciones elegidas por el cliente, ya que resiste bien el paso del tiempo e incluso desgastada aporta un toque decorativo, se adapta a todo tipo de ambientes y es fácil de limpiar con un paño humedecido en agua, aunque se recomienda la utilización de cremas especiales una o dos veces al año.

El color es otro factor importante a la hora de elegir el tapizado, decídete por alguno que combine con el resto de los muebles e incluso con el color de las paredes y cortinas; los más combinables son los lisos de color neutro, pastel o tierra. También están los de rayas, que estilizan mucho, los de cuadros, que dan sensación de mayor volumen o los que llevan estampados, que suelen quedar bien en espacios amplios y con mucha luz.

Ya no tienes excusa para elegir el mejor sofá, pero si todavía te quedan dudas sólo tienes que contactar con nosotros y te ofreceremos toda la información sobre las mejores marcas, como Divani Star, Torresol o Acomodel, entre otras ,y te ayudaremos a elegir el sofá de tus sueños. Así de fácil.